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Trump eleva la presión a pocas horas de que expire el ultimátum a Irán: “Esta noche morirá toda una civilización”

El presidente estadounidense ha sentado las bases de lo que puede ocurrir en breve con un mensaje en redes sociales en el que ha superado el tono de violencia que había venido empleando. Si en días previos había anunciado abiertamente su intención de destruir infraestructura civil, alardeando de que no le importaba “en absoluto” cometer crímenes de guerra, este martes ha subido su propia apuesta al amenazar con arrasar una civilización entera, como un moderno Gengis Kan armado con cabezas nucleares. “No quiero que ocurra, pero probablemente pase así”, pronosticaba.
Desde el comienzo de esta guerra hace 39 días, el presidente cambiaba el tono de inmediato. En la frase siguiente de su mensaje dejaba abierta la posibilidad de un cambio de tercio en el último momento. “Ahora que tenemos un Total y Completo Cambio de Régimen, en el que mentes distintas, más inteligentes y menos radicalizadas se imponen, puede que algo revolucionariamente maravilloso pueda ocurrir, ¿QUIÉN SABE?”.
“Lo descubriremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la compleja y larga historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte, acabarán por fin. Que Dios bendiga al gran pueblo de Irán”, concluía su mensaje.
Los intensos bombardeos de ambos aliados durante la jornada parecen un aviso de lo que puede venir, según Trump, si Irán no acepta su trágala: la destrucción de todos los puentes y centrales eléctricas en cuatro horas. “Podemos destruir el país en una noche, y esa noche puede ser mañana”.
De momento, Israel y EE UU han atacado a gran escala universidades, puentes y vías férreas, en Qazvin y Karaj. El ejército de Israel lanzó horas antes un “aviso urgente” a los iraníes de que usar los trenes o acercarse a las vías pone “sus vidas en peligro”. En Mashad, en el este de Irán, han detenido el servicio de trenes.
El ministro de Patrimonio Cultural de Irán, Seyed Reza Salehi Amiri, ha enviado una carta oficial al director general de la UNESCO, Jaled El Enany, porque el —ahora amenazado— ferrocarril transiraní es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2021. De 1.394 kilómetros de longitud, conecta el mar Caspio con el Golfo. El Ministerio pide a la UNESCO “adoptar de inmediato una postura firme” de condena, según la agencia de noticias ISNA.
Uno de los ataques nocturnos israelíes destruyó además una sinagoga en Teherán, según medios iraníes, que difundieron imágenes de textos en hebreo esparcidos entre los escombros del templo y declaraciones del representante de la comunidad judía en el Parlamento iraní, Homayoun Sameh: “El edificio de la sinagoga quedó completamente destruido y nuestros rollos de la Torá quedaron bajo los escombros”.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkián, ha asegurado este martes que tanto él como “más de 14 millones”, de los 90 millones de iraníes, “han declarado su disposición a sacrificar sus vidas para defender” su país. La Guardia Revolucionaria ha advertido de que, en caso de escalada, dirigirá sus represalias contra infraestructura de Estados Unidos y sus socios en el Golfo, cuyas ciudades desérticas necesitan electricidad y agua, ”de forma que la región quedará privada durante años de petróleo y gas».
El viceministro de Deportes de Irán, Alireza Rahimi, ha llamado a artistas y atletas a formar cadenas humanas en las centrales eléctricas de todo el país, pero las fotos difundidas por los medios estatales no muestran multitudes. Solo centenares de personas en algunos puentes o centrales eléctricas, agitando la bandera nacional. “Nos mantendremos unidos para decir: Atacar la infraestructura pública es un crimen de guerra”, dijo Rahimi.

