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Trump admite que llamó a Infantino por tarjeta roja a Balogun

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que solicitó una revisión exhaustiva a la FIFA y llamó directamente a su presidente, Gianni Infantino. La sorpresiva intervención se debió a la sanción que pesaba sobre el delantero estrella de la selección estadounidense, Folarin Balogun, la cual le impedía jugar el crucial partido contra Bélgica. El mandatario consideró que la tarjeta roja y el castigo se determinaron completamente fuera de los protocolos establecidos para el VAR.
«Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto. No se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA», aseguró el mandatario en un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en medio de la creciente polémica por su injerencia en el torneo organizado por la FIFA.
La fuerte crítica del mandatario al VAR y al arbitraje
Refiriéndose a la jugada de Balogun, el presidente afirmó que «eso no fue una falta, ni siquiera una infracción, fueron dos tipos corriendo a toda velocidad que chocaron entre sí». Añadió que la revisión del árbitro brasileño Raphael Claus a la entrada sobre el bosnio Tarik Muharemovic se hizo indebidamente en cámara lenta. «Dicen que no las muestran en cámara lenta… nunca había oído hablar de eso antes, de que no está permitido revisarlas en cámara lenta, pero es muy diferente», apuntó, lanzando además sospechas sobre el historial del silbante.
Indignación internacional y la respuesta de la UEFA
La drástica retirada de la sanción ha generado una ola de airadas reacciones en contra a nivel global, especialmente después de que The New York Times revelara la llamada telefónica del mandatario a Infantino. Gracias a esta polémica medida, el delantero del Mónaco podrá jugar el partido de octavos de final en Seattle ante Bélgica. Ante esto, la Federación Belga (RFBA) ya envió una solicitud de apelación a la FIFA, mientras que la UEFA emitió un duro comunicado asegurando que se ha cruzado «una línea roja» que compromete el trato justo e igualitario en la competición.
A pesar de que inicialmente declaró a la prensa que no quería saber «nada de soccer», la presión mediática llevó a que se confirmaran los lazos y la buena relación con el alto mando del fútbol. Para cerrar la controversia, el propio Donald Trump publicó en su red social Truth Social: «¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!».
Con información de EFE.

