Columna
Morena empieza a calentarse en Chihuahua

Aunque oficialmente no hay campañas, en Morena ya se sienten los jaloneos en Chihuahua. El partido comienza a acomodar sus cartas y todo apunta a que la contienda interna se va a jugar entre dos bloques bien marcados.
De un lado está Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez, quien es visto como el perfil que trae el guiño directo desde Palacio Nacional. Desde la cúpula morenista le han pedido que se deje ver más, que salga del ámbito juarense y que empiece a posicionarse fuerte en el estado. La instrucción es clara: crecer en las encuestas internas y llegar con ventaja cuando llegue el momento de las definiciones.
En la otra esquina aparece la senadora Andrea Chávez, que tampoco se anda con rodeos y ya levantó la mano. Su proyecto no camina solo: detrás está Adán Augusto López, exsecretario de Gobernación y uno de los pesos pesados de Morena. Andrea apuesta a la cercanía con las bases, al discurso directo y a venderse como una figura fresca dentro del movimiento.
Más que una simple competencia de nombres, lo que se está jugando es quién manda en Morena Chihuahua. Un grupo empuja con estructura, poder y respaldo federal; el otro con operación política, militancia y colmillo interno. Y cuando esas dos fuerzas chocan, rara vez el proceso es terso.
El riesgo es evidente: si la pelea se sale de control, Morena podría terminar lastimándose solo, justo cuando la oposición está esperando cualquier error para sacar ventaja. Pero si algo ha demostrado el partido es que suele resolver sus diferencias… aunque sea a golpes de encuesta.
Por lo pronto, el arranque ya se dio. Y en Chihuahua, Morena todavía no define candidato, pero sí dejó claro que la carrera ya empezó.
Entre aplausos y termómetros políticos
Para cerrar el año, en Chihuahua no todo son balances rojos ni pendientes en la agenda. La gobernadora Maru Campos llega al corte de caja con números que más de uno envidiaría: 70.8% de aprobación ciudadana, nada más y nada menos que el segundo lugar nacional, según el Ranking de Aprobación de Ejecutivos Locales de México Elige, correspondiente a diciembre.
Sí, se quedó a décimas del primer sitio, que fue para Mauricio Kuri, gobernador de Querétaro, quien se llevó el oro con 71%. Una diferencia tan pequeña que cabe en un suspiro… o en una encuesta más. En tercer lugar aparece Manolo Jiménez, de Coahuila, con 70.1%, confirmando que el norte anda bien calificado en el ánimo ciudadano.
El contraste es brutal cuando se mira el fondo de la tabla. En Sinaloa, su gobernador apenas alcanza un 22% de aprobación, un número que más que aplausos genera preocupación y prende focos rojos
Así que, mientras en algunos estados los gobernadores cierran el año tratando de explicar qué salió mal, en Chihuahua el mensaje es claro: Maru Campos termina el 2025 con respaldo, con buena percepción y con la política de su lado. Claro, las encuestas no gobiernan, pero vaya que ayudan… y mucho.
El tren que sí llega al AIFA (ahora sí)
Por fin, una buena noticia que suena sobre rieles. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que el tren de pasajeros Lechería–AIFA iniciará operaciones en el primer trimestre de 2026, luego de que el domingo 21 de diciembre se realizara el primer recorrido de prueba. Sí, leyó bien: prueba superada… y esperanza activada.
Porque seamos honestos: llegar al AIFA ha sido, para muchos, una mezcla de fe, y paciencia. Pero con este tren, el panorama empieza a cambiar. El recorrido de prueba no solo marca un avance técnico, sino también un mensaje político claro: el aeropuerto necesita conectividad real para despegar como se prometió.
El proyecto busca que el traslado sea más rápido, directo y —crucemos los dedos— puntual. Nada de rodeos eternos ni de taxis que parecen tour por el Estado de México. La idea es simple: subirte al tren y llegar al aeropuerto sin estrés previo al vuelo.
Sheinbaum destacó que este paso forma parte del proceso de evaluación del nuevo sistema ferroviario, lo que significa que todavía vienen ajustes, revisiones y, seguramente, uno que otro retraso (porque estamos en México). Pero el anuncio ya pone fecha en el horizonte y eso, en infraestructura, ya es ganancia.
Si todo sale como está planeado, en 2026 el AIFA podría empezar a sentirse más cerca, no solo en el discurso, sino en la realidad cotidiana de los pasajeros. Y entonces sí, quizá dejemos de preguntar “¿y cómo llego?” para empezar a decir “vámonos en tren”.
Porque a veces, el progreso no vuela… avanza sobre rieles.

