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El Papa quiere visitar México; Episcopado buscará concretar su viaje en 2027

La Iglesia católica mexicana prepara un nuevo intento para conseguir que el papa León XIV visite México en 2027. La voluntad del pontífice existe, asegura el Episcopado, pero su posible viaje dependerá de una agenda internacional en la que intervienen factores diplomáticos y geopolíticos.
monseñor Héctor Mario Pérez, secretario general y vocero de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) explicó que la invitación fue presentada directamente al Papa durante una visita a Roma realizada por los seis obispos que integran el Consejo de Presidencia del Episcopado, en septiembre del año pasado.
Según su relato, León XIV respondió favorablemente y manifestó su intención de encontrar una oportunidad para viajar al país.
Según su relato, León XIV respondió favorablemente y manifestó su intención de encontrar una oportunidad para viajar al país.
Ahora, los obispos mexicanos buscarán abrir una nueva oportunidad en 2027, aunque el secretario general de la CEM insistió en que todavía no es posible garantizar el viaje.
Una relación especial con México y la Virgen de Guadalupe
El interés de León XIV por México, de acuerdo con Pérez, tiene raíces personales y religiosas.
Antes de convertirse en pontífice, visitó el país en más de 30 ocasiones durante su etapa como superior de la Orden de San Agustín. Además, mantiene una devoción particular por la Virgen de Guadalupe.
El secretario general del Episcopado recordó que León XIV fue ordenado obispo un 12 de diciembre, fecha en la que México celebra a la Guadalupana. Esa relación, sostuvo, explica en parte su disposición a visitar el país.
El Papa también conoce de cerca la realidad latinoamericana por su trayectoria pastoral en Perú, donde desarrolló una parte importante de su ministerio.
Sin embargo, la eventual visita a México todavía deberá encontrar espacio en una agenda internacional que, según lo señalado durante la entrevista, contempla actividades en Uruguay, Argentina y Perú durante noviembre.
Los rostros de las víctimas mexicanas llegan al Vaticano
Más allá de la posibilidad de una visita papal, la entrevista permitió conocer los detalles de una iniciativa impulsada por la Iglesia mexicana para acercar al Vaticano el sufrimiento de las familias afectadas por la violencia y las desapariciones.
El Episcopado entregó a León XIV un libro que reúne rostros e historias de víctimas, acompañado de una carta en la que solicita un mensaje para las familias de personas desaparecidas.
La iniciativa surgió después de una visita a México del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, a principios de agosto. Durante su estancia, Parolin sostuvo un encuentro con representantes del Diálogo Nacional por la Paz, escuchó testimonios de madres buscadoras y conoció el trabajo de organizaciones dedicadas a promover la paz.
La inquietud buscaba trascender las estadísticas de homicidios y desapariciones para mostrar las historias personales que existen detrás de cada caso.
Para el Episcopado, el riesgo de convivir diariamente con noticias de violencia es que la sociedad termine normalizando el sufrimiento.
El objetivo del libro, explicó, es recordar que detrás de cada persona desaparecida existe una familia que continúa esperando respuestas.
La reacción del Papa y la petición de un mensaje
Monseñor Pérez aseguró que León XIV mostró un interés particular cuando recibió el libro. A diferencia de otros obsequios que llegan habitualmente al Vaticano, relató, el pontífice dedicó tiempo a revisarlo.
En ese contexto, la entrega del libro a León XIV representa un intento por situar la crisis de desapariciones de México en la atención del Vaticano y conseguir un mensaje de solidaridad para las familias.
La posible visita papal en 2027 abre otra expectativa, aunque todavía no existe una confirmación oficial de fechas ni de itinerario. Mientras tanto, la Iglesia espera una respuesta a la carta que acompaña los rostros de las víctimas.
Por ahora, el Episcopado mexicano asegura contar con la disposición del pontífice y mantiene abiertas las gestiones para concretar el viaje.
Para miles de familias mexicanas, la expectativa inmediata no es una visita de Estado, sino que su dolor sea escuchado y que la búsqueda de sus seres queridos no quede en el olvido.

